Materia Reservada 3.0
La página de Fernando Rueda
martes, 21 de abril de 2026
UNA NOVELA INQUIETANTE, DE RITMO ÁGIL Y ADICTIVO
lunes, 16 de febrero de 2026
"NO ME LLAMES TRAIDOR", TRES VERSIONES, UNA VERDAD IMPOSIBLE
Un thriller sobre el precio de la lealtad y el poder corrosivo de la duda
En la cárcel, Beto ofrece su versión: una historia de sacrificios, misiones imposibles y decisiones que nunca podría contar en voz alta. El servicio secreto español tiene otra muy distinta: documentos, pruebas y un relato contundente que lo señala como el mayor agente doble de las últimas décadas. Y entre ambos se mueve una tercera versión, la de un periodista que busca descifrar la línea que separa al héroe del traidor.
Cada versión abre una puerta distinta. Cada verdad contradice a la anterior. Y detrás de todas ellas late una red de espionaje, operaciones encubiertas, agentes dobles, caza de brujas y secretos capaces de poner en jaque la seguridad nacional de todo un país.
sábado, 2 de noviembre de 2024
¿Quieres leer las primeras páginas de "Líneas rojas"?
Preámbulo
Una voz del pasado
1 de marzo de 2002, en un lugar desconocido
—¡Despierta, vamos, chico, deja de dormir! Corres peligro en esta habitación, en esta casa. No es un sueño, está pasando de verdad. Han salido hacia aquí, vienen a por ti. ¡Vamos!, espabila. Se te acaba el tiempo. Te van a pillar los israelíes. Los has jodido, desean hacértelo pagar. Deprisa, quieren matarte, huye. ¿Es que no me oyes? ¡Migueeeeeel!
Mikel Lejarza, alterado, abre los ojos con el pánico metido en el cuerpo. Está sudando, sujeta el embozo de la sábana a la altura de la boca. Busca moviendo los ojos a la mujer que ha hablado. Respira aceleradamente, escucha las pulsaciones de su corazón sobresaltado, no comprende nada. Se incorpora en la cama. Mira su reloj de muñeca, las 3.53 de la madrugada. Hora capicúa, buena suerte. Aparta la ropa, lanza los pies al suelo y permanece sentado unos segundos mientras intenta asimilar la situación. ¿Dónde estoy? ¿Qué hice ayer? ¿Por qué puedo estar en peligro? Lleva treinta años durmiendo mal, necesita tiempo para despejarse, pero hoy no puede permitírselo. Con una celeridad nada habitual, se mete el polo por la cabeza, se enfunda los vaqueros, se calza los mocasines, se pone la cazadora y sale apresuradamente. En el recibidor agarra con urgencia el pomo de la puerta que da a la calle y antes de presionarlo hacia abajo se frena. Piensa en avisar a los dueños de la casa: «Me voy, vienen a matarme, quizá sea una falsa alarma». Desecha la idea. No se despide, mejor no asustarlos.
(Sique aquí: https://www.penguinlibros.com/es/libro-de-biografias/350374-libro-lineas-rojas-9788419449016/fragmento )
domingo, 22 de septiembre de 2024
"Líneas rojas" (I): conspiración real y
"La casa de papel"
La mezcla de ficción y realidad está muy presente en mi nuevo libro "Líneas rojas", el número 18 tras la salida hace 31 años del ya clásico "La Casa", el primero que se publicó en España sobre los servicios secretos. Es un true crime porque la conspiración que narro, por muy sorprendente que pueda parecer, está inspirada en un hecho real y allí estuvo metido Mikel Lejarza, el mejor espía de la historia de España Y porque los protagonistas de esta historia coral, que acompañan a El Lobo en esta aventura, los he recuperado de entre las mejores mujeres y hombres que han estado infiltrados en organizaciones terroristas y mafiosas. Personajes intensos, llenos de aristas, que se mueven en un ambiente y ritmo que a mis jefas en Roca Editorial les recordó fenómenos como la serie "La casa de papel".
"Líneas rojas" es un libro que habla de un tema de rabiosa actualidad, que nos toca a todos en el día a día: ¿Qué seríamos capaces de hacer y qué no en determinadas situaciones límite en nuestras vidas? Lejarza dirige un equipo con los mejores infiltrados que han demostrado que nadie vale más que ellos. Aunque todos han tenido que pagar un tributo porque en su vida pasada, mientras trabajaban rodeados de todo tipo de delincuentes, tuvieron que traspasar la línea roja, lo que, de una forma u otra, los dejó psicológicamente tocados.
martes, 7 de abril de 2020
Algunos secretos de "Nuestro hombre en Bagdad"
El 9 de abril de 2003, hace 17 años, las tropas estadounidenses llegaron al corazón de Bagdad y pusieron fin al gobierno de Sadam Husein, el temible dictador cuyas fechorías durante decenas de años conocían perfectamente Alberto Martínez y José Antonio Bernal, los dos agentes españoles que hasta el inicio de la invasión habían sido las antenas en Irak del CNI, el Centro Nacional de Inteligencia. Es una fecha trascendental porque marca un antes y un después para la vida de esos dos agentes entregados a su trabajo, con muchos sueños por cumplir y con la responsabilidad sobre sus hombros de informar al Gobierno de lo que pasaba en las alcantarillas de Bagdad.
Hace años descubrí que ese momento debía ser el centro de la investigación que estaba llevando a cabo sobre el asesinato de ocho espías en Irak y que terminaría convirtiéndose en mi novela true crime "Destrucción Masiva, Nuestro hombre en Bagdad".
Porque hace 17 años, los dos principales protagonistas del relato que ha publicado Roca Editorial estaban esperando en España a que acabara la invasión para regresar. Lo que habían vivido, como narro en el libro, había sido una etapa dura y conflictiva, habían soportado la persecución implacable de los agentes de la Mujabarat, habían conectado con los sectores más violentos de los grupos chiitas y habían conectado con muchos jefes tribales. A muchos les habían tenido que soltar sobres con billetes, pero eso era lo normal en muchas misiones de espías en países árabes y en muchos que no lo eran.
Sabían, sin embargo, que el regreso sería radicalmente distinto. Muchas de sus fuentes y una gran parte de sus "conocidos", habían pasado a la clandestinidad y se habían unido a la insurgencia, lo que entrañaba un riesgo reconocible: les tenían perfectamente identificados y sus vidas correrían peligro.
Ninguno de los dos dieron un paso atrás. La madre de Bernal le pidió que no regresara, pero él le dijo esa frase que tanto me emocionó la primera vez que la escuché: "Mamá, hay Dios en todas partes". Su madre, su padre y yo interpretamos lo que cualquiera que lea "Destrucción Masiva": José Antonio regresó a Irak dispuesto a entregar su vida.
Alberto Martínez, al que llegaron a calificar como "Nuestro hombre en Bagdad", y de ahí el subtítulo de la novela, siempre tuvo un conflicto interno entre la necesidad vital de acompañar a su mujer y a su hijo, y la urgencia de cumplir con su trabajo. Antes de regresar a Bagdad tras la invasión estadounidense, supo que sus vidas iban a correr peligro, igual que lo supieron los altos mandos del CNI. Estos optaron por enviarles porque nadie como ellos les podían facilitar la información que necesitaban. No minimizaron el riesgo, pero lo colocaron detrás de sus necesidades.
A esa fecha clave del 9 de abril, seguirían otras menos importantes para el mundo, pero sí para mi narración. Por ejemplo el 21 de abril, cuando el presidente Aznar hizo la siguiente afirmación en TVE: "Estoy absolutamente convencido de que esas armas (de destrucción masiva), que existen, acabarán apareciendo". Como he contado a lo largo de la promoción, desgraciadamente interrumpida por el maldito virus, Martínez y Bernal habían informado al CNI y estos a Aznar de que no existían esas armas.
Me he preguntado algunas veces, cuando uno hace análisis de sus propias palabras, si Aznar pudo llegar a creerse que esas armas existían. Puedo aceptarlo pensando que cada uno se cree lo que le da la gana, pero guiado exclusivamente por sus ansias de colocar a España, y colocarse él, a un nivel internacional nunca soñado.
Seguiré contando historias sobre "Destrucción Masiva". Mientras, os dejo el interesante y cuidado podcast que ha elaborado el equipo de Roca Editorial, en el que incluye la dramatización de algunos textos.
https://www.ivoox.com/conversamos-fernando-rueda-autor-destruccion-masiva-audios-mp3_rf_49665535_1.html


